sábado, 6 de octubre de 2012

Reseña: Un beso en París, Stephanie Perkins.

¡Hola, extranjeros! ¡Feliz fin de semana! Yo estoy un poco pachucha, pero espero recuperarme pronto. ¡Es culpa de este tiempo loco, que no se decide si frío o calor! ¡Ya podría parar de sus idas y venidas!

Hoy os traigo una nueva reseña; la de "Un beso en París", un libro muy esperado y que la editorial Plataforma Neo trae a España el 8 de Octubre. ¡No queda nada! De él, solo puedo decir que me ha enamorado. ¿Queréis saber por qué? ¡Pues leed, leed!



Ficha técnica
Título: Un beso en París.
Título original: Anna and the french kiss.
Autor: Stephanie Perkins.
Editorial: Plataforma Neo.
ISBN: 9788415577539
Fecha de lanzamiento: 8/10/2012

Sinopsis.
La torre Eiffel, Amélie y un montón de reyes que se llaman Luis. Esto es todo lo que Anna conoce de Francia. Por eso, cuando sus padres le anuncian que pasará un año en un internado de París, la idea no acaba de convencerla.
Pero, en la Ciudad del Amor, conoce al chico ideal: Étienne St. Clair. Es listo, encantador y muy guapo. El único problema es que también tiene novia. ¿Conseguirá Anna el ansiado beso de su príncipe azul?
El humor y la tensión que se respiran página a página en el debut literario de Stephanie Perkins te atraparán y te llegarán al corazón.

Reseña.
El miércoles, nada más llegar a casa, me esperaba una sorpresita encima de mi cama: Un beso en París, de Stephanie Perkins, descansaba esperando paciente a que me metiera entre sus páginas y viajara con él a la conocida Ciudad del Amor. El jueves, solo un día después, yo ya había terminado aquel viaje. En menos de 24 horas había paseado de la mano de Anna y Étienne por las calles parisinas y había escuchado todo lo que ellos tuvieran que contarme. Definitivamente, si tengo que resumir Un beso en París en una sola palabra, esa es “adictivo”.

Pero vayamos por partes. Un beso en París nos cuenta la historia de Anna Oliphant, una estudiante estadounidense a la que han transferido a Francia por capricho expreso de su padre. Así es como Anna llega a la SOAP, la escuela para americanos de París, donde tendrá que arreglárselas durante un curso entero… ¡y sin siquiera saber francés! Todo parece muy complicado, pero en su primera noche consigue hacer una amiga, Meredith, quien la ayudará a integrarse en la escuela y, de paso, en su grupo de amigos… entre los cuales, se encuentra Étienne St. Clair.

 “Esto es todo lo que conozco de Francia: Madeline, Amélie y Moulin Rouge. El Arc de Triomphe y la Torre Eiffel, aunque no tengo ni idea de cuál es su función. Napoleón, María Antonieta y un montón de reyes que se llamaban Luis”.

En el Metro de Madrid me encontré la SOAP. LOL.
A partir de este momento, la historia transcurrirá a través de Anna, donde ella misma nos cuenta cómo es estar en un lugar lejos de su familia, de su mejor amiga, Bridge; del chico que le gusta, Toph… En definitiva, lejos de todo lo que conocía hasta el momento. Y si algo me ha gustado de esta novela especialmente, es que se hace real. Anna realmente sufre (al principio) por la pérdida y la despedida; tiene un sentimiento de desplazamiento, de búsqueda de un hogar, que no es fácil superar. Es normal. Está sola, apartada de todo y todos, en una ciudad que ni siquiera ha visto más allá de la verja de la residencia en la que vive. Pero su nuevo grupo de amigos, junto con el tiempo, harán que París se convierta en su nuevo hogar.

Toda la historia me ha encantado. Como sabéis, si leéis mis reseñas, no perdono a los libros que no tengan componentes de realidad en sus líneas: no me refiero a que transcurran en mundos reales o que no pueda haber componentes fantásticos; no hablo del género. Hablo de que los personajes, sea cual sea su situación o circunstancias, deben ser creíbles. Esto, en Un beso en París, es una prueba más que superada. Al principio debo admitir que le tenía miedo: nada más empezar nos muestran a nuestro protagonista, St. Clair, como el caballero de brillante armadura que toda mujer desearía: las chicas están locas por él, cae bien a prácticamente todo el mundo y, además, es increíblemente guapo (algo que Anna va a recordarnos cada vez por tres, por si nos olvida, lo cual sí es algo que ha llegado a “irritarme” de vez en cuando). Debo decir que estoy cansada del prototipo de chico perfecto que todo lo hace bien y que es maravilloso y que es adorado como si fuera un dios por toda persona viviente (¿habéis visto esas imágenes de “Culpo a Disney de mis altas expectativas con respecto a los hombres”? Últimamente deberíamos culpar a la literatura juvenil). Y así se perfilaba al principio Étienne… pero definitivamente, luego no es así.  Es una persona, gracias a los cielos, real: con sus (incontables) virtudes, sí, pero también con sus defectos. Y eso ha sido, sin duda, lo mejor de todo. Sus defectos.

“—Mademoiselle Oliphant, esto se traduce como «punto cero de las carreteras de Francia». En otras palabras, es el punto a partir del cual se miden las distancias con el resto del país —St. Clair se aclara la garganta—. Es el principio de todo.
Levanto la vista para mirarlo. Está sonriendo.
—Bienvenida a París, Anna. Me alegro de que estés aquí”.

Lógicamente no voy a hablar de los errores de nuestros protagonistas para no descubriros nada, pero continuando con el tema del realismo, debo decir que Anna tampoco es la típica chica perfecta, así como tampoco es el prototipo de mujer mojigata. Me ha parecido especialmente realista tanto en sus reacciones como en sus comentarios ingeniosos. Nada en ella me ha molestado en ningún momento (aparte de las constantes alabanzas a Étienne y lo maravillosamente guapo que es). ¿Por qué? Básicamente porque puedes comprenderla. Puedes comprender cuándo se siente sola, cuándo se siente enfadada, cuándo se siente perdida. Te dan ganas de entrar en el libro y decirle: “no pasa nada, Anna, todo va a estar bien” o sencillamente ir a ver una película al cine con ella y comentarla hasta las mil de la madrugada acompañadas de Chocolate Chaud. Comete sus errores, es cierto… pero precisamente eso es lo que la hace humana. Son errores lógicos, consecuentes con su manera de ser, errores que sencillamente son inevitables. Eso es lo que me encanta de este libro: la perfección no existe en ningún lado, porque la autora es perfectamente consciente de que la perfección, en el mundo real, es una utopía. La realidad es sufrimiento, la realidad es dificultad, pero la realidad también puede ser felicidad.

“Puede que esté confundiendo nuestra amistad con algo más porque quiero confundirla con algo más”

Respecto a la trama, va muy ligado a lo que comentaba con anterioridad: es real. No hay elementos puestos porque sí, no hay nada incongruente ni sin sentido, no hay nada que no debería pasar tal y como pasa. Los personajes son los que mueven la historia, tal y como las personas movemos nuestras propias vidas: a través de nuestras acciones, correctas o incorrectas. De este modo, Perkins consigue una historia entretenida y profundamente mágica, donde lo más importante de todo, incluso por encima del amor, es la amistad. El trato que le da a las relaciones entre personas me ha parecido, de nuevo, de lo más veraz: los que se van y los que vienen, lo efímero que puede ser todo, las traiciones, el dolor y la alegría. Dentro de Un beso en París prima, sobre todo, el sentimiento; y cualquier persona puede sentirse en mayor o menor medida identificado en cualquiera de sus situaciones.

“¿Es posible que mi casa sea una persona y no un lugar?”

Además de todo esto, sabéis que soy una fanática del simbolismo. Está claro que esta novela habla de la importancia de la amistad, más que de cualquier otra cosa, pero también he encontrado algún pequeño apunte crítico con respecto a varios temas: en primer lugar, el grandísimo problema de la impulsividad, el hecho de no pensar y sencillamente actuar o el hecho de juzgar premeditadamente. Perkins utiliza a lo largo de la novela un par de paralelismos bastante inteligentes y muy interesantes para demostrarnos que en el mundo real no hay ni buenos ni malos, sencillamente circunstancias.
Pero más allá de todo esto, me ha parecido atisbar cierta crítica social (sí, repito que soy una fanática de la literatura crítica, ¿qué pasa?) con respecto a EE.UU. Y no solo a la sociedad estadounidense; también he observado bastante crítica con respecto a la comercialización de la literatura, gracias a la idea que Anna tiene de su padre, un afamado escritor de dramas.

“Mi padre no es culto, pero sí rico. No siempre fue así. […] Fue por la época en que se divorciaron cuando todo rastro de decencia se esfumó y su sueño de ser el Gran Escritor Sureño se redujo al deseo de simplemente ver su obra publicada”.

Así quedó mi librito después de leerlo, marcado por todos lados.
El estilo de Perkins es muy sencillo y directo, pero no le hace falta más. De algún modo, su manera de escribir es tan contemporánea, tan actual, tan sencilla, que ayuda perfectamente al ambiente en el que se ha creado en la historia. Hay verdaderos grandes momentos que escritos de otra manera no habrían tenido ningún tipo de sentido. Por otra parte, la manera de escribir de Stephanie dota a Anna, nuestra narradora, de una voz y personalidad propias: sarcástica, divertida y muy clara. Y, además de todo esto, tiene ritmo: un ritmo rápido, donde no dejan de pasar cosas y no dejas de sentir; un ritmo que arrastra y atrapa y no puedes dejar de leer, porque realmente necesitas saber qué ocurre a continuación. Normal que, siendo así, lo terminase tan rápido.

“Fue una situación de esas de «como nadie más interesante me hace caso, ¿quieres que nos liemos?».

De los personajes secundarios también veo necesario hablar, porque brillan con luz propia, al menos los que nos Perkins nos deja descubrir durante más tiempo: el resto del grupo de SOAP resulta tan encantador y lógico como nuestros protagonistas. Meredith es esa persona que todos necesitamos alguna vez, la que te tiende la mano cuando estás a punto de derrumbarte por completo; Josh es el amigo simpático pero vago que todos, absolutamente todos, hemos conocido alguna vez en el colegio; y Rashmi es la chica sencilla y dura que es más sensible de lo que parece en un primer momento. Ellos también van a guiar la historia tan bien como puedan guiarla Étienne o Anna. No me han parecido prototípicos ni insufrible ninguno de ellos: de hecho, el único personaje tremendamente típico que he encontrado es Amanda: rubia, popular, pija… Sí, todos sabemos desde el primer momento que va a ser la mala y la que va a meter cizaña por todos lados. Y aún así, ni siquiera eso consigue ensuciar la totalidad del libro.

“—No sé cómo se pide la comida —confieso.
—Es fácil —dice Josh—. Haces la cola. Les dices lo que quieres. Aceptas las delicatessen que te ofrecen y les das tu tarjeta del comedor y un litro de sangre.
—Se rumorea que este año son dos litros —interviene Rashmi.”

En conclusión, por su ritmo incansable, por su ingenio, por su romanticismo encubierto, por su ternura, por sus momentos sencillamente mágicos, por Éttiene, por Anna, por París y por Notre-Dame (oh, Notre-dame…), Un beso en París se ha convertido en una de mis lecturas favoritas de este año. Sencilla, dulce, realista y llena de sentimiento en todo momento. Simplemente no os la podéis perder.

5/5 

Además, ¡buenas noticias! ¡Stephanie Perkins visita España! Los madrileños y los catalanes tendremos la oportunidad de verla en las próximas Neo Partys que ha organizado la editorial. ¡Allí nos vemos! 


¡Hasta la próxima! :)


Agradecimientos a la editorial por el ejemplar.

18 comentarios:

  1. Tengo muchas ganas de leer este libro! Mil gracias por la reseña!! ^_^

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  2. Qué ganitas le tengo a este libro T_T

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  3. RESEÑAZA. Sabía que te iba a encantar. Estoy completísimamente de acuerdo contigo, y cuando digo completísimamente, es completísimamente. Dos fans locos en Madrid de Stephanie, ya nada va a ser lo mismo xD. Personajes, momentos, diálogos, Anna... Creo que es un libro de tanta calidad porque Perkins es la maga de los pequeños momentos.

    (L)

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  4. Tengo muchas ganas de leerlo *_* besitos

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  5. Que ganas tengo de leer este libro aixxx!!

    Besitos guapii

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  6. que ganas tan grandes de leerlo. si que has llenado el libro de post.it.
    un beso

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  7. A ver cuándo me llega a mí la novela. Sé que me va a gustar la historia porque me fío del criterio de Dani. Él y yo coincidimos bastante en novelas.

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  8. Tengo muchas ganas de leerlo, es que tiene una pinta estupenda *__* Y tu libro está todo marcado ¡Dios! jajaja

    Besos ^^

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  9. Me parece interesante el desarrollo sobre los sentimientos de la prota, que tiene que ser la columna de la novela, pero aun así este tipo de libros me parecen superficiales. Si lo que dices es cierto, de que los protas tienen defectos, entonces cobrará más profundidad la historia.
    También espero que se hable un poco de París, como no.
    Trabajada reseña,
    gracias,
    Anais

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  10. Sólo tengo una cosa que decir: LO NECESITO *-*
    Tiene pinta de ser uno de esos libro que guardo con cariño en la estantería y que me da pena hasta dejarlo >.<

    Besos ^^

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  11. Tengo que comprarme este libro enseguida, y más con las ganas que me han entrado leyendo tu reseña. Genial como siempre señorita escritora. Tuya, Iseo :)

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  12. ¡Qué ganas tengo de leer este libro! ¡lo necesitoooo!
    Muy buena reseña.
    ¡Nos leemos!

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  13. Otra súper reseña del libro, ¡dan ganas de ir ya mismo a la librería!

    Besotes :).

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  14. Suscribo lo que dice Alba. Me encanta, creo que sin tardar mucho sucumbiré a su lectura =D
    Besitos

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  15. Si alguien tiene el libro en su pc please envienmelo a mi correo paolamontero_28@hotmail.com tengo muchas ganas de leerlo!

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