miércoles, 6 de junio de 2012

Ray Bradbury: los libros que nunca querremos que quemen.


Hoy estoy triste. Mucho, muchísimo.  Para los amantes del género de la fantasía y la ciencia ficción, este día es un día triste: ha muerto Ray Bradbury, autor, entre otras obras, de Fahrenheit 451 o Crónicas Marcianas.



Como quien dice, me acabo de enterar, pero todavía no lo asimilo. Bradbury siempre ha sido uno de mis autores preferidos, uno que me hizo amor la ciencia ficción y el género distópico tanto como Orwell o Huxley. Su prosa casi poética, su imaginación desbordante, sus descripciones exquisitas y sus diálogos ocurrentes hacían de él un escritor que sencillamente lo tiene todo. Cuando acabas de leer una obra de Bradbury no hay vacío en ninguna parte de la historia: todos los ingredientes están perfectamente mezclados y el sabor que queda en tu boca es el mismo que si hubieses catado un plato maravilloso. 

Aunque en su obra hay todo un catálogo de historias maravillosas,  no siempre situadas en el género de la ciencia ficción (es más, él no se consideraba autor de ciencia ficción), yo no puedo dejar de pensar especialmente en Fahrenheit 451. Es una novela especial, una de esas novelas que se te clavan, que no puedes dejar de leer pase el tiempo que pase. Es uno de esos ejemplares que sobrevive al tiempo y a las mil relecturas, con tantos matices que siempre puede sorprenderte cuando acabas de leer. Esa era una de las cualidades maravillosas de Bradbury: sus matices. Sus historias nunca eran solo historias, su fantasía no era sencillamente fantasía. Tras sus palabras se escondía la realidad que puede golpearte a la cara, pero también el humor y la imaginación del genio que era y será siempre.

Hoy vuelvo a tomar entre mis manos mi ejemplar de Fahrenheit, un libro que desde hace tiempo pasó a estar entre mi lista de imprescindibles, de novelas que sencillamente hay que leer. Hago un llamamiento: amantes de la literatura, de la ciencia ficción, la fantasía y, sobre todo, de las distopías, que ahora estáis en auge… volved a él si lo habéis leído o, en el caso de que no lo hayáis hecho, cogedlo y disfrutadlo. Propongo desde este pequeño espacio un retorno a la obra de Bradbury, un pequeño homenaje merecido a este grandísimo autor que se nos ha escapado.

La idea es muy sencilla: leamos todos Fahrenheit 451 o cualquier obra de Bradbury y mediante twitter  y facebook intercambiemos impresiones, citas o incluso recuerdos de nuestras primeras lecturas. Por supuesto, propongo Fahrenheit porque esta es la obra de Ray que, por alguna razón, más me ha tocado, pero cualquiera puede hacerlo con el ejemplar de este autor que más le guste. Podéis utilizar el hashtag #RayBradbury o el del nombre de la obra que estéis leyendo, o ambos.

Tras esto, solo me resta decir: Maestro, ahora son tus libros por los que muchos daríamos la vida.

2 comentarios:

  1. Lamentable. Justamente yo estoy leyendo Fahrenheit 451, propuesto como lectura del mes en mi club de lectura. Sin dudas, una gran manera de homenajearlos!!

    Besos chicas!!

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  2. Ahora más que nunca me siento obligada a leerlo....

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