martes, 15 de mayo de 2012

Reseña: Temblor, Maggie Stiefvater


¡Hola, extranjeros! ¿Cómo estáis? Seguimos diciendo que sabemos que estamos muy pero que muy desconectadas, pero Mayo es el horror para cualquier estudiante, como muchos sabréis. De todos modos, intentamos actualizar lo más que podemos. Hoy os traigo la segunda reseña que hacemos en el blog. Un libro que salió ya hace tiempo pero que yo no he leído hasta hace recientemente: Temblor, de Maggie Stiefvater. ¿Lo habéis leído? ¿Qué os pareció a vosotros? ¡Dejadnos vuestras impresiones, nos encanta leeros! ¡Un besazo!


Ficha Técnica
Título: Temblor.
Autor: Maggie Stiefvater
Formato: 15cm x 21,5cm
Páginas: 432
ISBN: 978-84-67-53-97-38
PVP: 15,95€

Sinopsis
Cuando el amor te hace temblar en otoño es mejor que el invierno no llegue nunca: las primeras nevadas pueden arrebatarte a quien más deseas.
Hace años Grace estuvo a punto de morir devorada por una manada de lobos. Inexplicablemente, uno de ellos, un lobo de intensos ojos amarillos, la salvó.
Desde entonces todos los inviernos Grace se asoma al bosque y, desde la distancia, lobo y chica se observan. Cuando llega el calor, la manada desaparece y, con ella, “su lobo”.
Pero este año, Grace deseará que el invierno no llegue y que el otoño dure para siempre. Ha conocido a un chico, se llama Sam. Es un tipo normal, salvo por sus ojos. Son de un extraño color amarillo.

Reseña

He de admitir que este libro lo comencé muy, pero que muy insegura. Me lo regalaron: estoy segura de que es un libro que no hubiera llegado a mí de no ser por eso. La persona que me lo envió me había hablado muy bien de él pero yo no terminaba de estar convencida. ¿La razón? Lobos. Tras la salida (y triunfo) de Crepúsculo el mercado se saturó de vampiros diurnos y hombres lobos que se transformaban a placer, algo que hizo que perdiese completamente el interés en las criaturas paranormales en general y en particular en aquellas historias que tratasen de una chica normal enamorada de uno de estos seres.

Partiendo de esta base, Temblor no me prometía nada nuevo: Grace, una joven adolescente, vive obsesionada con el lobo de ojos amarillos que ve cada invierno desde su ventana y que la salvó cuando era pequeña de que su manada la devorase. Un lobo que, por supuesto, no es solo un lobo. Sam, licántropo desde que le mordieron a los ocho años, tampoco puede apartarla de su pensamiento. Historia de amor manida y predecible… o no.

Como decía, el libro no me tenía convencida al principio. Empecé a leer con curiosidad pero sin especial ánimo. Algo que diré a favor de la lectura, y más aún de la escritora, es que la narración es adictiva. Al menos a mí me mantuvo con la curiosidad en todo momento: si algo hace bien Maggie Stiefvater es llevar al lector a su terreno sin que éste se dé apenas cuenta. A nivel narrativo, nada que objetarle al libro: la escritora es realmente buena (me ha sorprendido) sin resultar brillante, con una prosa sencilla y directa. Hace alarde de un buen sentido del ritmo desde el momento en que la historia arranca de verdad y consigue introducirnos en la trama que quiere contar.  

A nivel de historia y personajes: no me gustó… al principio. Los personajes me parecían planos e insustanciales, la historia de amor precipitada y completamente surrealista. Grace, cómo no, es la chica responsable y amante de los estudios, preocupada por su vida y su universidad, con unos padres (los más surrealistas de todos los personajes) que no se preocupan por ella en absoluto y se dan a la buena vida yendo de un lado para otro porque su hijita seguro que sabe cuidarse sola. Respecto a Sam, licántropo cómo no dulce, tierno y martirizado por su pasado y la diferencia que le separa de su amada.

Vamos, como yo suponía: nada nuevo.

La cuestión es que la cosa cambia y yo admito que me equivoqué. Me parece que la historia merecía unas cuantas páginas más de acercamiento, de inicio, de planteamiento real de la situación. Es la precipitación de los primeros hechos lo que hace que te lleves las manos a la cabeza: la relación principal no fluye sin más, si no que al principio se antoja incluso obligada. No obstante, desde el momento en que se puede decir que Sam y Grace ya están juntos y enamorados, una perfecta pareja con sus no tan perfectas diferencias, la historia toma realmente el cáliz que debería haber tenido desde un principio. En primer lugar, se nos presentan unos personajes más humanos: Sam, aunque sin ser de mis personajes favoritos, se convierte al menos en alguien comprensible cuando nos cuentan sus miedos y su pasado; Grace puede sernos más cercana cuando conocemos a fondo la relación con sus padres (los cuales no pasan el examen y se quedan siendo los mismos personajes que no te puedes creer en ningún momento).

En segundo lugar, la acción se activa y toma derroteros que nos hacen pensar que lo que Maggie quería contar no era solo una historia de amor (a los Dioses gracias), sino también una trama con licántropos. Nos acerca a su concepción, cuanto menos original, de la leyenda de los hombres lobo: estos seres no se transforman a placer, sino que están atados al invierno y a las bajas temperaturas. Es decir: cuando llega el mal tiempo, ellos dejan de ser humanos y se convierten, sin excepción, en lobos. Dependiendo de la antigüedad de estos seres, lo harán antes o después… pero sea como sea, en algún momento de sus vidas sencillamente ya no volverán a convertirse en humanos. Cuentan los años que les quedan para dejar de vivir… y este es el último de Sam, como era de esperar.

De modo que Sam y Grace se ven en una carrera a contrarreloj para estar juntos: el Destino ha querido que se encuentren en el límite de tiempo del muchacho. ¿La única solución? Encontrar alguna cura. A esto le juntamos un asesinato del que culpan a los lobos del bosque, una chica entrometida y la importancia de mantener el secreto de los licántropos, además de unos personajes secundarios que por momentos brillan más que los propios protagonistas (Beck, el cabecilla de los licántropos, es sencillamente maravilloso, e Isabel consigue ser la más verosímil de todo el elenco de caracteres) y eso nos da de resultado Temblor.

No es, en ningún caso, una obra brillante, pero sí engancha y sí es una trama francamente entretenida. A todos los amantes de lo paranormal, les va a encantar; a los que estén cansados de esas historias, como lo estaba yo, también les gustará.

Algo que tengo que añadir es mi más sincera felicitación desde aquí al equipo de SM por la maquetación y edición de la obra: portada con relieves y formas ocultas, maquetación a color con ramas y hojas… Una maravilla que, admito, fue lo primero que me llamó realmente la atención del libro. Es un hecho que SM sabe hacer muy bien las cosas y hace alarde de ello. Últimamente todos los libros que compro de ellos los termino cogiendo por su aspecto físico, por superficial que suene eso.

En general, ¿recomiendo Temblor? Sí, es una buena obra juvenil para pasar el rato y disfrutar con una historia nueva de licántropos. 

4/5

3 comentarios:

  1. Es que es la leche como atrapa el dicho libro ^^

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    Respuestas
    1. ¡La culpable de que una parte de mi sueldo se fuera en los dos siguientes! Gracias por regalármelo, Carmen ;) Lo cierto es que sí, como ya decía arriba, resulta muy adictivo.

      ¡Muas, muas! :*

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  2. ¡Muy de acuerdo con tu reseña! Me he leído los 2 primeros y me gustaron bastante , me falta el tercero.

    Yo también he echo una reseña sobre este.

    Besos :)

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