sábado, 26 de mayo de 2012

El Hada sin Sueño. Pintura por John Atkinson Grimshaw.

 
(Spirit of the Night por John Atkinson Grimshaw)



El Hada sin Sueño

Hay noches en las que el cielo parece cubierto de nubes y, aún así, las estrellas se asoman de vez en cuando para mirarnos. Hay noches en las que dormimos plácidamente, sin sueños ni pesadillas. Hay noches en las que las camas recuerdan a capullos de flores de los que nunca querríamos salir: confortables y cálidos, silenciosos y blandos como un puerto en el que la tormenta no puede entrar. Hay noches en las que la luna está triste, a pesar de que no llueve. Es como si echara de menos a ese amante que nunca ha tenido, y suspira por todo lo que ve pero no puede tocar. En esas noches, templadas y tranquilas, apoya la mejilla contra su almohada y les cuenta historias a los astros inquietos para que guarden silencio y no la molesten con sus risas.

—El hada sin sueño —les dice esta noche. Una noche. Cualquier noche. Y su voz, que no es más alta que el batir de las olas contra la playa, se lleva la atención de todos los que están a su alrededor. Empieza con esa sencilla frase, que funciona a modo de título. No hace falta nada más.

Todo se queda callado. La calma es artificial, pero llega de puntillas y también se sienta a escuchar. Los cuentos de la luna son las historias que le cuenta la madrugada. Que le confían los relojes y los espejos y las llaves escondidas en viejos baúles sin candado. Que ella misma ve, porque ha vivido una eternidad y aún le queda otra por delante.

—El hada sin sueño vuela por el mundo en ese resquicio de luz que aparece antes de que oscurezca. Nadie la ve, porque ella sabe ocultarse, y se balancea en el aire envuelta en su manto de niebla y rocío. Excepto por esa prenda, que es transparente, su cuerpo no está cubierto. Pero no importa, porque dicen que si atisbas su vuelo, su brillante figura te ciega. Sus alas parecen de cristal, pero no hay palabra para el material del que están hechas. Sus cabellos los adornan las lágrimas de las sirenas.

Hay un murmullo de aprobación que recorre el improvisado público y se une a los demás, apoyado en un soplo de viento.

—¿Y por qué le llaman así? —pregunta una pequeña estrella que no puede evitar titilar, soñolienta por la agradable voz de la luna—. ¿Por qué el hada sin sueño?

—Se llama así porque nunca duerme. Porque es tan altruista que ha decidido dedicar su vida a guardar los sueños de la gente. Al caer la noche, cuando alguien se acuesta, el hada espera a que cierren los ojos y se acerca por el aire, de puntillas, para besar las plácidas frentes con la punta de su varita. En sus cabezas deja sueños hermosos. O pesadillas, si está enfadada. Pero siempre, al fin y al cabo, acaba por plantar un deseo en el alma de cada durmiente. Ese deseo se hace grande y florece y, en más de una ocasión, se convierte en realidad.

—¿Y llega a todo el mundo?

—A cada corazón palpitante.

—¿Y duele, cuando planta un deseo?

—No, pero a veces duele mientras crece, porque en ocasiones nos negamos a que la flor se abra y nos muestre su contenido.

No hay más preguntas. Cada estrella y cada silencio se queda pensativo, a veces mirando de reojo a su vecino, preguntándose si tendrá algún pequeño capullo a punto de eclosionar en su interior. La luna entonces cierra los ojos y sonríe, porque al fin ha conseguido paz y tranquilidad en su cielo.

Esto ha ocurrido esta noche. Una noche. Cualquier noche. Esa en la que todos duermen plácidamente. En la que una pequeña hada te roza la frente con su varita al tiempo que tú suspiras entre las mantas. Quizá mañana haya una esperanza a punto de abrirse junto a tu corazón.

Mientras tanto puedes escuchar a la luna contando sus historias antes de irte a dormir.

5 comentarios:

  1. Me parece precioso (sobre todo la frase: "a veces duele mientras crece, porque en ocasiones nos negamos a que la flor se abra y nos muestre su contenido"; como se nota que esa cabecita ya funciona a pleno rendimiento después de tanto estrés y tanto examen xD) y me encanta que vuelvas a publicar, se echaban de menos tus relatos. ^^

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    1. Gracias, sweetheart... pero esto lo escribí antes de acabar.

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  2. Qué bunito ; _ ;

    *Sniff*

    ¿Cuándo me enseñarás a escribir? Y mejor, ¿cuándo me prestas esa cabecita tan imaginativa? xD

    Yo no puedo dormir, tengo mucho que estudiar T.T

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    1. Cuando tú me enseñes a hacer esos pedazo dibujos tuyos. Y... luego dormirás una semana seguida ;)
      Gracias por comentar y muchos ánimos con el estudio!

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