domingo, 25 de marzo de 2012

Pesadilla. Ilustración por Esther Sanz.

(The Judgment por Esther Sanz)


Pesadilla

Desperté en aquel lugar con la certeza de que no era ningún sitio en el que hubiera estado antes. Por entre mis manos aún se deslizaba, tibio, el material con el que se tejen los sueños: tela de araña cosida con el hechizo de los verdaderos nombres de las cosas. En mis piernas se enredaba la niebla. En mi corazón se asentaba el olvido. En mis párpados, pesados, aún sentía la caricia de un silencio lleno de escalofríos.

Cuando me removí, el suelo se quejó con un crujido. Me di cuenta de que yacía sobre un lecho ancestral: por colchón tenía las lápidas de reyes y campesinos, de religiosos y vagabundos por igual; por almohada, el osario de algún santificado desconocido, con todos sus pecados aún latiendo en sus restos. Cuatro ángeles caídos habían guardado mi descanso con lanzas de piedra y los suspiros de quienes esperan la estocada final. No olía más que a tormenta y a peligro. A polvo e incienso. No había azufre ni fuego. No había más que restos de imperios ancianos y el aura de derrota de un mundo a punto de derrumbarse.

Allí, sin embargo, estaba ella.

Se alzaba majestuosa en su trono como solamente lo puede hacer una mujer victoriosa. Me miraba con sus ojos de sangre como solamente lo puede hacer quien ha estado aguardando durante siglos enteros un breve instante. Me sonrió y en sus labios vi una tristeza sin nombre que aún a día de hoy sigue hiriéndome las pupilas. Sus pies descansaban sobre las calaveras de los vencidos, sus manos se acomodaban sobre el aire ponzoñoso. A sus espaldas el horizonte era una línea trazada por el más sutil de los pinceles. No había sol en su cielo, pero supe que aquel reino le pertenecía.

—¿Quién eres?

—Me apodan Pesadilla —respondió ella. Su voz era suave con el estruendo de los gritos en la batalla. Su voz era cristalina con las canciones que siempre acaban en llanto. Su voz era todos los sonidos que nunca habían llegado antes a mis oídos—. Hace mucho tuve otro nombre, pero ya no recuerdo cuál era.

—¿Quién eres? —insistí—. ¿Qué eres?

—Soy reina de un millar de antiguos feudos que cayeron por la avaricia y la soberbia de los mortales que los gobernaban. Soy soberana de toda la humanidad, pero los humanos se niegan a aceptar mi presencia en sus vidas. Soy quien decide el destino de cada hombre y mujer, de cada animal que pisa mis tierras. Soy Destrucción, Caos y Desesperación. Soy Renacer, Orden y Esperanza. Yo bordo palabras con silencios. Yo convierto el rayo en paz y la tranquilidad en huracán ensordecedor. Yo lo soy todo. Y a la vez no soy nada.

Me di cuenta entonces de que había flores naciendo entre las lápidas y mariposas enredadas entre los huesos abandonados. Contemplé el rastro invisible del arcoíris y escuché el silencio que dejan los llantos desgarradores y las palabras de amor en el aire. No entendí por qué no había visto aquellas señales antes. Quizá mis ojos habían estado cegados por el sueño. Tal vez otra persona se hubiera fijado antes en el aroma que desprendía la hierba en primavera y en la calidez de las caricias del viento en las mejillas.

—Ya sé quién eres —dije, con una convicción que me sorprendió por su sinceridad—. Eres Realidad.

Ella me sonrió y se deshizo en bruma.

9 comentarios:

  1. Felicidades por el relato!! Un profesor de dibujo me dijo una vez, que una ilustración estaba bien hecha, cuando se podía escribir algo sobre ella. Esther Sanz lo ha conseguido... Enhorabuena a todas!! :)

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    1. Estoy de acuerdo con tu profesor :) Y esta ilustración es realmente inspiradora. Gracias por tu comentario.

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  2. Genial, como siempre. Sin desmerecer el gran trabajo de Ester Sanz, mi propuesta no era tan buena pero sí inspiradora, tú ya me entiendes ¿verdad? ^^

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    1. Yo... eh... ¿sí? xD Perdóname ó.o

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    2. aiss....que no te acuerdes de aquella imagen taaan inspiradora....xD

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  3. Un relato realmente precioso, muchas gracias, le habeis dado auténtica vida a mi ilustración

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    1. Gracias a ti. El relato no habría visto la luz sin tu inspiradora y preciosa ilustración :)

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  4. Es un relato precioso! me encanta ^^

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